La pasión, de Jeanette Winterson
Hay escritores que conocen su idioma como si les corriera por la sangre; y cuando se ponen a hilar letras, la precisión de una frase alcanza tal abanico de sentidos que traducir se vuelve un acto heroico. Si además el escritor es un compositor de sonidos, sus libros nos piden a gritos leerlos en la versión original. Al lector le costará hacer comentarios más allá de la trama, y en La pasión de Jeanette Winterson incluso la trama es bella. Napoleón invade Europa. Un acto de pasión - o de obsesión - que arranca de sus vidas a un número ingente de sujetos que se ven arrastrados a lugares y destinos inciertos como los juegos de azar. Los dos protagonistas que nos relatan esta historia - Villanelle y Henri - lo hacen a través de sus propias pasiones. Desvelarlas sería desvelar el juego, y es el acto de jugar - y arriesgar - lo que Winterson explora en esta novela. Las tropas avanzan por mar y por tierra, o más que avanzar se van ahogando o helando de frío de camino...